¿Visteis el documental? Si no, ahí va un enlace: http://www.rtve.es/alacarta/#812415
Se mostró hace unos días en "La 2". Yo lo acabo de ver ahora. En él aparecen muchos jugadores españoles (Juan Manuel Pastor entre ellos), y trabajadores en el sector de la comunicación, que opinan sobre este juego, mostrándose a favor del mismo, tanto de la forma presencial como del "online". Por otra parte, como me parece lógico, vemos varios opositores, tanto del juego en general (gente que ha sido ludópata) como del juego en línea (gente que se dedica a esto pero de forma presencial, sindicatos, y unos cuantos parásitos).
La ludopatía está claro que es algo que existe y que es un problema que genera el juego. Pero no por ello el juego ya es algo malo y debería prohibirse, como parece que defienden los que participan en asociaciones de gente que ha sido adicta. Es algo tan absurdo (o lógico) como querer prohibir el alcohol porque exista gente con graves problemas por culpa de beber. O que no deberían estar permitidos juegos como el World of Warcraft, por haber gente que desperdicia demasiado tiempo con ellos. El problema no es de la actividad en sí, sino cómo se la toma el individuo. Generalmente, los excesos son muy malos, mientras que casi todo es bueno en moderación.
Sobre este tema también me parece injusto que se cualifique el póquer como una especie de timo, como se puede llegar a entender viendo el documental. Lo presentan como si las salas de póquer intentaran engañar a la gente diciendo que pueden ganar ciertos premios sin tener que depositar nada. Esto no tiene nada de falso, mientras que uno de los exludópatas lo plantea como que sí lo es.
Tampoco me parece nada adecuado mezclar el póquer con otras formas de juego, como puedan ser los de casino o las apuestas deportivas. En los primeros, juegas contra la banca, con una desventaja que a la larga te va a arruinar. En las apuestas deportivas generalmente también es así, aunque algunas raras veces ofrecen cuotas que hacen rentable apostar (hay en algunos sitios en que se apuesta contra otros particulares, que ofrecen ciertas cuotas, en lugar de ser algo definido por la casa).
En el póquer, como sabéis, se juega siempre contra otras personas, ajenas al casino, por lo que si eres mejor que ellas, acabarás siendo ganador a la larga. Es decir, se premia el jugar bien, además de tener paciencia, disciplina y otras cualidades. Si las tienes, conseguirás ganar dinero al largo plazo, cosa imposible si estás contra el casino (salvo casos muy excepcionales como cuando se podía sacar un buen margen "contando" en el Blackjack o explotando las desviaciones de una ruleta, como se relata justamente en este documental).
Por otra parte tenemos los que se oponen al juego por internet. Los que tienen negocios en forma de juego presencial se ven en desventaja ante las salas en línea, puesto que ellos deben pagar mucho en impuestos y tienen muchos más costes en infraestructuras, mano de obra, etc.
Vale, esto es cierto, y me parece que lo lógico sería que las salas tributaran, aunque eso es algo muy difícil de llevar a cabo, ya que para hacerlo la sala debería estar situada en el país en cuestión y sólo podría tener clientes del mismo (ya que sino le pasamos el problema a los gobiernos extranjeros, al ver como la gente juega en la sala de aquí y no recauda impuestos por ello). Si no estoy equivocado, esto es lo que se hizo en Italia y hace unos días en Francia, al limitar a los jugadores de esos países el jugar sólo con compatriotas suyos y en ciertas salas concretas. Esto si se hiciera aquí casi seguro que me obligaría a irme a vivir al extranjero o a dejar el póquer online, así que os podéis imaginar la gracia que me haría.
Por otra parte, sobre que los costes sean menores para las operadoras en línea, pues ahí no se puede hacer nada, es cosa del casino, sala de juegos, club de póquer, o lo que sea, adaptarse a los nuevos tiempos, ofreciendo un servicio diferente, centrándose en cierto sector de la población, o lo que vean conveniente. Lo que no tiene sentido es querer acabar con el juego por internet. Es lo que les gustaría, pero es algo claramente injusto.
También aparece un hombre de UGT defendiendo al juego presencial sobre el "virtual" por el hecho de que el primero crea más puestos de empleo. El mismo disparate que el del párrafo anterior, en lugar de quejarse lo justo es adaptarse a los nuevos tiempos. Se puede crear empleo de muchas maneras, no tiene sentido querer arruinar el negocio de otros porque por su culpa el tuyo ya no funcione tan bien como antes.
Y después tenemos a las administraciones públicas, deseosas de recaudar de donde sea, lo cual no es nada nuevo. Obviamente lo que quieren es que las salas paguen impuestos, y, por lo tanto, las veremos aliadas con los representantes del juego presencial, intentando que se haga lo mismo que en Italia o Francia o que se prohiba el juego por internet (eso sí, a seguir sacando impuestos vía Loterías y Apuestas del Estado). El que el póquer sea bueno o no para el individuo sería sólo una excusa para justificar unas medidas u otras, pero nada a tener en cuenta en realidad. Y sin duda que estoy de acuerdo con Gonzalo García-Pelayo y me parecería una vergüenza que el póquer fuera prohibido, ya que cada uno debe ser libre de jugar a lo que le dé la gana.





