Encontré por burbuja.info un hilo en que hablaban sobre si la crisis económica había hecho que se metiera más gente a jugar a póquer. Después, se fue desviando hacia otros temas. Este es el enlace al tema: http://www.burbuja.info/inmobiliaria/guarderia/156552-la-crisis-ha-incentivado-que-haya-pokeros.html
Me parece interesante leer este tipo de cosas, para tener una idea de cómo se ve esto “desde fuera”. Que el número de jugadores ha aumentado de gran manera en España en los últimos años es un hecho indiscutible. Y también estoy de acuerdo en que en parte es por culpa de la situación económica actual. Varias veces he oído que en malos tiempos se vende mucha lotería. Tiene sentido. Según una persona ve que necesita más urgentemente dinero, más dispuesta estará a arriesgar, ya sea los ahorros que tenga como incluso su propia vida.
Sí puede ser que algunos se hayan visto atraídos al póquer por estar desesperados, pero pienso que también pueden haber venido muchas personas que se han quedado sin trabajo, y han visto que esto podía servirles para sacarse algo de dinero, o al menos para entretenerse.
De todas maneras, creo que esta es sólo una de las causas del "boom", y hay otras que han tenido mucha culpa. La primera son las mismas salas de póquer, haciendo programas de televisión, patrocinando a equipos de fútbol y a algunos deportistas famosos para que jueguen en vivo. Por otra parte están las escuelas de póquer, como esta, que muestran como con esfuerzo, cualquiera puede llegar a ser un gran ganador, cosa que lógicamente atrae a muchas personas. Y también tiene su relevancia el “boca a boca”, que ha hecho que vengan los amigos y familiares de quienes ganan dinero en esto, o al menos se lo pasan bien jugando.
Posteriormente aparecen en el hilo otros tres asuntos clásicos: la suerte, la ludopatía y los trampas del juego por internet. Cada una de estas cosas da para hablar un buen rato.
Aquí no creo que haga falta explicar que el póquer no es un juego de suerte, sino de habilidad, donde la suerte influye más según la muestra de manos sea menor, pero en muestras grandes se vuelve irrelevante. Pasa exactamente lo mismo en muchos otros juegos y deportes, pero al póquer se le insiste con calificar como de azar. Ojalá llegue el día en que esto cambie, y nuestro juego sea visto como se merece.
Relacionado con el anterior, tenemos el siguiente punto: la ludopatía. El póquer puede crear ludopatía, sí. ¿Y por eso ya hay que prohibirlo? ¿El alcohol no crea alcohólicos y hace que quienes lo consumen regularmente vayan estropeando su salud? ¿Los coches no producen accidentes mortales? ¿No puede alguien volverse adicto a un videojuego? ¿Y a comprar cosas que no necesita?
El problema no está en el póquer en sí, sino en cómo se lo toma cada uno. De igual manera que es necesario saber conducir para que el vehículo funcione bien y poder viajar de forma segura, hay que tener unas cuantas cosas claras antes de ponerse a jugar a póquer. Hay que saber que en esto muy pocos se hacen ricos de un día para otro, más que algún caso aisladísimo. Así que si se está para ganar dinero, se debe saber que para eso hay que jugar bien y durante mucho tiempo. También que se debe de jugar con cantidades de dinero que no te moleste perder. Y parar cuando se esté cansado o enfadado. Hay que tener paciencia y disciplina. Quien no respeta las normas más básicas, acaba mal.
El hecho de que el póquer sea visto por algunos como un juego de azar, y una partida como una cuadrilla jugándose el dinero a lo loco, les hace pensar que no son más que ludópatas, adictos a apostar sin sentido. Teniendo claro que es un juego de habilidad, pocos se atreverían a llamar a los practicantes “ludópatas”.
Y en tercer lugar tenemos a los que desconfían del juego por internet. Hay quienes se creen que existen equipos de gente que se sienta juntos en una mesa, con diferentes IP y se ponen a decirse las cartas, jugando contra el pardillo que se siente con ellos. Esto en la práctica es rarísimo que pase, y se pilla enseguida, ya que hay mucho desconfiado, y en cuando se ve algo raro, se le hace saber a las salas, y éstas ven rápidamente si hay algo turbio o no. Hay que tener en cuenta que la gente que hace colusión tiene bastante poca idea de póquer (si tuviera, verían que les sale mucho mejor jugar cada uno por su cuenta en varias mesas al mismo tiempo que meterse en esos líos), por lo que difícilmente no cometen errores que los delatan.
Por una parte está eso, y por otra, el pensar que las salas están trucadas, en todos los sentidos imaginables. Sobre esto, yo puedo decir, después de haber jugado varios millones de manos, que no hay ninguna trampa, que es lo mismo que te dice el sentido común, al pensar la barbaridad de dinero que mueven las salas y lo poco que les conviene que ni tan sólo se sospeche que pasa algo raro en ellas. Por otra parte, no sólo estoy yo, sino millones más de personas que juegan, sumando una barbaridad de manos en total. Si pasara algo raro, ya se sabría, como se ha acabado sabiendo de las salas en que sí había gato encerrado, ya sea porque su sistema no era totalmente aleatorio como por existir cuentas especiales que podían ver las cartas de los oponentes.
Es una pena que aún hoy muchas personas vean el póquer desconfiados o incluso con miedo, así que creo que es conveniente que los que conocemos el tema vayamos intentando aclarar las cosas a los demás, para ir haciéndoles ver cuál es la realidad y que se nos vea con mejores ojos.





