En la entrada anterior os contaba cómo me fue en el Evento Principal del EPT Barcelona. Esta la dedicaré a lo que vino después.
Antes, os pongo el vídeo de la habitación del Hotel Arts (era una suite, como conté). La última foto es de un edificio de Mapfre que está al lado del altísimo hotel.
Teniendo esta habitación pagada, y estando allí, decidí quedarme, con el plan de jugar torneos paralelos. En este aspecto me sorprendió mucho el EPT. Cada uno de los días había al menos un torneo que me parecía interesante, por la entrada y el número de participantes. Algunos de ellos podían compararse con eventos principales de circuitos españoles, pero siendo muchísimo más cómodo, al poder jugar cada día uno, en lugar de tener que usar varios días para jugar uno sólo.
Me gustó tanto que me estoy pensando si ir a otros EPT, pudiendo incluso dejar de jugar el Evento Principal. Esto es interesante sólo en el caso de que el hotel no sea carísimo (como en Barcelona, pero tenía el paquete pagado de todas maneras por ganar el ESPT Málaga…), ni valga mucho ir hasta allí. Por ejemplo, estuve mirando que el siguiente, Praga, no era una mala opción.
Otra cuestión buena de estos paralelos es que no los juega una barbaridad de gente. Esto hace que haya menos varianza (la diferencia entre un primer y segundo premio sea menor) y además sea más probable acabar en primer puesto, que tiene un valor extra por temas de márqueting (y por llevarse un trofeo…).
Además, por si fuera poco, la estructura no es tan lenta como la de los eventos principales, lo cual como ya sabréis los que soléis leerme, es algo que me gusta. Los torneos al fin y al cabo no son más que loterías donde los mejores tienen un pequeño margen que les hace ganadores a la larga, pero en ningún caso tu resultado en uno de ellos tiene la más mínima relación con tu calidad de juego (quien gana no es el mejor, ni quien queda último es el peor). El póquer es un juego de habilidad, pero el azar es muy relevante en el corto plazo, esto no es ajedrez.
No sólo eran más rápidos, ¡sino que incluso había torneos turbo! Y a mí me encantan los turbo… Ojalá todos los torneos fueran así. En el caso del EPT, había dos torneos de 1 000 euros de inscripción con estructura especialmente rápida (y rara, como contaré después), los cuales no me perdí.
El primer paralelo que jugué fue el martes, mientras se disputaba el día 1B del Evento Principal (yo ya me eliminé del mismo en el 1A). Era un 800€+200€+100€, turbo con “random bounty”. Es uno de los dos que jugué de este tipo. Además de ser turbo, era bastante peculiar. Todos los jugadores teníamos un bounty de 100 euros. Es decir, nos daban una ficha especial al principio del torneo que cuando nos eliminaban teníamos que dársela al rival, el cual cuando lo eliminaran la cambiaba por 100 euros (esa y todas las demás que haya acumulado, a 100 cada). A parte de esto, una de cada 9 personas tenía a parte un súper bounty de 900 euros más, de manera que quien lo eliminaba se llevaba 1000 euros. Sin embargo, nadie (excepto los organizadores) sabía si tenía o no un bounty especial, hasta que se quedaba sin fichas.
Todo esto de los bounties hacía que fuera necesario modificar un poco el juego, y estar más dispuesto a intentar eliminar a alguien. Sin embargo, algunos lo exageraban, y se metían en situaciones muy desfavorabes simplemente para intentar eliminar a un rival.
Fui aguantando y me eliminaron cuando quedábamos unos 30, entrando en premios unos 10. “Bueno, mañana otro”.
Lo que pasa en estos torneos es que además de ser rápidos por jugar pocos minutos por nivel (15) y a parte subir las ciegas bastante rápido, es que cuando suben las ciegas bastante, hay muchos all-in, y la gente tarda más en pensar, y los crupiers en contar fichas, por lo que se juegan muy pocas manos por nivel. Pero bueno, igualmente lo prefiero mil veces antes que un torneo lento.
Al día siguiente, día 2 en el Evento Principal, había un torneo de 2000€+150€. Lo quería jugar también, aunque preferí dedicar el día a hacer turismo, ya que dentro de los que quería jugar era el que menos me convencía (los prefiero de entrada más baja). Hice bien, porque jugó mucha gente y se montaron premios demasiado grandes (como decía antes, mejor si la diferencia de premios es menor, es más “sano”).
El jueves, día 3 del Main Event, jugué un 1000€+100€. Este era de estructura lenta. No tan lenta como el principal, claro, pero bueno. Era un torneo de 2 días. La verdad es que no me acuerdo ahora muy bien de cómo fue la cosa, pero no quedé ni cerca de premios.
El viernes, mientras estaban jugando en el torneo grande por ver quiénes hacían mesa final, yo estaba en un 1000€+100€. Era igual que el del día anterior, pero participó mucha menos gente (unos 100 en lugar de unos 200). Supongo que fue porque ese día había bastantes más torneos y mucha gente prefirió jugar otra cosa. Bueno, en este aguanté un poco más que en el del jueves, pero tampoco llegué a premios.
El sábado era ya el último día. La sala estaba llena de espectadores, animando principalmente a Jesús Cortés, que estaba peleando por conseguir batir el récord de mejor actuación española en un EPT (Santiago Terrazas el año pasado en el mismo EPT, para quien no lo recuerde). Como seguro que sabréis ya, lo logró, quedando segundo. Te vuelves un poco loco al pensar que alguien se pueda llevar en 5 días jugando a póquer lo que otros no consiguen ahorrar en una vida entera. Pero bueno, el póquer tiene estas cosas, que lo hacen tan atractivo.
A mí me tocaba jugar otro 800€+200€+100€. Era mi última oportunidad para salvar la semana. Y lo conseguí, aunque no del todo, y encima por lo pelos. Jugamos 48 personas sólo, lo cual es estupendo para mis propósitos, y conseguí acabar sexto, siendo ese el puesto mínimo para llevarse algo. Fueron 2400 euros, más 100 del bounty de un jugador a quien eliminé. Fue poca cosa comparado con haber quedado primero (eran más de 19 000 el primer premio), pero bueno, ya estoy contento de haberme salvado de ser la burbuja (séptimo puesto), y de poder añadir un premio más al Hendon Mob (teóricamente me lo pondrán, aunque de momento no sale, y no veo muy clara la cosa).
Como decía al principio, me sorprendieron gratamente los paralelos, son realmente interesantes, y hacen que junto a los cash games (en Barcelona había un montón en marcha siempre, de 5€/10€ NLH a 50€/100€ PLO), ir a un EPT no sea una mala idea, incluso dejando de jugar el evento principal. Tengo que pensar si acudir a alguno más adelante. Desde luego, ahora lo veo mucho mejor que antes. Y además, se puede aprovechar también como excusa para ir de turismo a un sitio nuevo (aunque entonces la idea sería ir algún día extra a los del EPT).
La verdad es que aún habiendo salido mal el Evento Principal, he quedado contento después de esta semana, y con ganas de jugar más en vivo. Cuando se regularice el póquer por internet en España, puedo considerar más en serio el intentar dedicarme a jugar en vivo. Yo creo que podría hacerlo, aunque la idea sería jugar principalmente cash games (que dan ingresos de forma más estable), combinados con torneos (que son más divertidos y tienen el valor extra de tener más posibilidades de conseguir un patrocinio si se van consiguiendo buenos resultados).

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